Quantcast

Jewish Journal

JewishJournal.com

May 13, 2009

Jews and Latinos: The Political Future

http://www.jewishjournal.com/fiesta_shalom/article/jews_and_latinos_the_political_future_20090513

Latino and Jewish activists Lucy Delgado and Steve Sass.

Latino and Jewish activists Lucy Delgado and Steve Sass.

Many years ago, a conservative commentator, frustrated that Jews continued to vote largely for Democrats, said it best: “Jews live like Episcopalians and vote like Puerto Ricans.” That sentence nicely captures the odd fact that Jews and Latinos, often quite different in their socioeconomic positions, have much in common politically. 

Jews are among the most affluent and best educated Americans. Even though there are many working-class Jews, the bulk of the community is middle class, and Jews are disproportionately represented in professional occupations, including law, media, medicine and teaching.

Latinos are a vast community, growing in numbers and influence. While Latinos are making impressive educational strides in each generation, they continue to have a large working class, with great aspirations for upward mobility. In their daily lives, Latinos and Jews live in somewhat different worlds, and opportunities for interaction on an equal basis are not widespread.

And yet the evidence of political affinity is very strong. Both groups have been loyal Democrats. Jews have maintained their Democratic identification, while, if anything, Latinos have become increasingly Democratic as more and more of their community register to vote. Most recently, despite predictions that they would not vote for an African American candidate for president, both groups gave overwhelming support to Barack Obama, Jews by 78 percent and Latinos by 67 percent. With their help, Obama carried the state of Florida for the Democratic ticket.

Perhaps this political affinity stems from the fact that Jews, like Latinos, share roots as immigrant communities that, at times, faced discrimination for being in the minority.  Latinos and Jews have traditionally supported ballot measures that protect public services and oppose measures that discriminate against racial and ethnic minorities. Among whites, Jews were the only group to oppose Proposition 187 by a majority vote. In 1997, when Los Angeles voters passed the largest school funding measure in history, the two main blocs of support were Latinos and Jews.

Latino Pastors

Latino pastors on an American Jewish Committee visit to a Jerusalem YMCA that promotes coexistence. Photo by Randy Brown

But Latinos and Jews are not identical on all political issues. Jews are one of the most liberal groups in the nation on such social issues as abortion, gay rights, and stem cell research. Latinos tend to be more conservative on these issues, as shown by the divergence between the two groups on Proposition 8 concerning gay marriage this past fall. Latinos are extremely strong on economic issues affecting working class communities and represent a pillar of progressive politics on minimum wage and other such issues. Jews, too, are certainly liberal on these issues, but perhaps not as strongly committed to them as Latinos. So while the groups overlap, they will not always have the same priorities.

What is striking today is that despite their political affinity, the two groups are not very familiar with one another. Most likely, to many Latinos, Jews seem no different from other whites, and the wide differences between Jews and non-Jewish whites on political issues may not be recognized. Jews may not have a full understanding of the growing impact of the Latino community in politics, nor an understanding of how socioeconomic differences may obstruct getting to know each other.

When relationships are forged among equals, great coalitions are possible. This is how Jews and African Americans forged their historic coalition behind Tom Bradley. As Jews and Latinos observe and learn about one another, perhaps a new sort of relationship can be built between one established but progressive group, and another dynamic, diverse and emerging political community.

Raphael J. Sonenshein is chair of the Division of Politics, Administration and Justice at Cal State Fullerton.


Judíos y Latinos: el Futuro Político

por Raphael j. Sonenshein

Hace muchos años, un comentarista conservador, frustrado por el hecho de que la gran mayoría de los judíos continuaban votando a los demócratas, lo resumió de una manera excelente:  “Los judíos viven como episcopales y votan como puertorriqueños”.  Esa frase capta muy bien el dato curioso de que los judíos y los latinos, muy diferentes en sus posiciones socioeconómicas, tienen mucho en común políticamente.

Los judíos están entre las personas más ricas y con mejor educación entre los estadounidenses.  Aunque muchos judíos pertenecen a la clase trabajadora, la mayor parte de la comunidad pertenece a la clase media, y se encuentran representados de manera desproporcionada en las ocupaciones profesionales, incluyendo la abogacía, medios de comunicación, medicina y enseñanza.

Los latinos son una comunidad amplia, que continúa creciendo en cantidad e influencia.  Si bien los latinos están logrando importantes avances en cuanto a educación en cada generación, la gran mayoría todavía forma parte de la clase trabajadora, con grandes aspiraciones de movilidad hacia arriba.  En sus vidas cotidianas, los latinos y los judíos viven en mundos un tanto diferentes, y no son muchas las oportunidades de interacción en condiciones de igualdad.

Sin embargo las pruebas de afinidad política son muy fuertes.  Ambos grupos han sido leales demócratas.  Los judíos han mantenido su identificación demócrata, y los latinos han sido cada vez más demócratas a medida que cada vez más latinos se registran para votar.  Recientemente, a pesar de las predicciones de que no votarían al candidato afroamericano para presidente, los judíos (78%) y los latinos (67%) apoyaron de manera abrumadora a Barack Obama.  Con su ayuda, Obama logró la victoria para los demócratas en el estado de Florida. 

Es posible que la afinidad política surja del hecho de que los judíos, al igual que los latinos, comparten raíces como comunidades inmigrantes que en determinados momentos se enfrentaron a la discriminación por ser minorías.  Tradicionalmente los latinos y los judíos han apoyado las medidas que se presentan a votación especial para proteger servicios públicos, y se han opuesto a medidas que resultan discriminatorias para las minorías raciales y étnicas.  Entre los blancos, los judíos son el único grupo que se opuso a la Propuesta 187 por mayoría.  En 1997, cuando los votantes de Los Ángeles aprobaron la mayor medida de financiamiento para escuelas de la historia, los dos bloques principales de apoyo fueron los latinos y los judíos.

Pero los latinos y los judíos no son idénticos en cuanto a temas políticos.  Los judíos son uno de los grupos más liberales del país en temas sociales como el aborto, los derechos de los homosexuales y la investigación de células madre.  Los latinos tienden a ser más conservadores en esos temas, como quedó demostrado en la divergencia entre los dos grupos con respecto a la Propuesta 8 sobre el matrimonio entre homosexuales el pasado otoño.  Los latinos tienen una enorme fuerza en temas económicos que afectan a las comunidades de clase obrera y representan un pilar de política progresista en cuanto a salario mínimo y otros temas similares.  Sin duda los judíos son liberales en esos temas, pero quizás no tienen un compromiso tan fuerte con ellos como los latinos.  De manera que si bien los grupos se superponen en ocasiones, sus prioridades no siempre serán las mismas.

Lo que llama la atención hoy es que a pesar de su afinidad política, los dos grupos no se conocen entre sí.  Es muy probable que para muchos latinos, los judíos no tengan diferencias con respecto a otros blancos, y que no reconozcan las grandes diferencias entre blancos judíos y no judíos en cuanto a política.  Los judíos pueden no comprender completamente el creciente impacto de la comunidad latina en política, ni entender cómo las diferencias socioeconómicas pueden ser un obstáculo para que los grupos se conozcan entre sí.

Cuando las relaciones se desarrollan entre iguales, es posible crear excelentes coaliciones.  Es así como los judíos y los afroamericanos desarrollaron su histórica coalición para apoyar a Tom Bradley.  A medida que los judíos y los latinos observan y aprenden unos de otros, es posible que se desarrolle un nuevo tipo de relación entre un grupo establecido pero progresista de blancos y una comunidad política dinámica, diversa y emergente de latinos.

Raphael J. Sonenshein es el presidente de la división de politicas, Administración y Justicia en Cal State Fullerton.

 

JewishJournal.com is produced by TRIBE Media Corp., a non-profit media company whose mission is to inform, connect and enlighten community
through independent journalism. TRIBE Media produces the 150,000-reader print weekly Jewish Journal in Los Angeles – the largest Jewish print
weekly in the West – and the monthly glossy Tribe magazine (TribeJournal.com). Please support us by clicking here.

© Copyright 2014 Tribe Media Corp.
All rights reserved. JewishJournal.com is hosted by Nexcess.net
Web Design & Development by Hop Studios 0.1764 / 43